Por ActionCOACH Víctor Recinos | Colombia

Coaching, Coaching de Negocios, Coaching Empresarial…existe una gran tendencia y significados sobre éstos términos, pero en sí, ¿qué es Coaching de Negocios?

Ésta es una simple definición:

“Una conversación enfocada que facilita el aprendizaje y aumenta el rendimiento en el trabajo”

En palabras más prácticas definiremos un Coach de Negocios como una persona preparada profesionalmente con experiencia en asuntos empresariales que supervisa, asiste y lo guía a usted en el inicio, el desarrollo y en los cambios que usted quiere realizar en su empresa para potencializar sus resultados.

Un Coach de Negocios le ayuda a aclarar sus metas y objetivos de negocio, le ayudará  a desarrollar habilidades y adquirir los recursos necesarios para operar su empresa de manera consistente y exitosa.

Un Coach de Negocios se reunirá con usted sobre una base regular, en persona o por teléfono, para discutir asuntos actuales que enfrenta y enfrentará su negocio. Esta estructura lo mantiene a usted y a su empresa en la el camino que usted desde un inicio ha establecido. Un Coach empresarial lo retará a usted continuamente a avanzar y persistir de una manera inteligente hacia sus metas y objetivos. Usted tendrá una visión clara  y un significado profundo de lo que es crear los medios y los recursos para poder alcanzar el éxito y el de su empresa.

Normalmente, los Coaches empresariales trabajan las siguientes áreas:

  • Planificación General: Su Coach trabaja con usted en la estabilización y desarrollo de su planificación estratégica, planificación de su marketing y promociones, gestión financiera y en la planificación general de asuntos administrativos y de su personal.
  • Marketing y Planificación Promocional: Su Coach de Negocios le ayudará a desarrollar e implementar un plan de acción promocional, un plan de publicidad y generación de prospectos que usted mismo escogerá para que junto a su equipo de trabajo lo implemente y coseche buenos resultados.
  • Planificación financiera: En esta parte su Coach le ayudará a comprender e interpretar los estados financieros de su empresa, gestión de flujo de efectivo, estrategias de precios y planes de compensación para empleados. Es importante mencionar que su Coach no es un consultor ni asesor fiscal.
  • Ejecución de estrategias: Esta es una de las fases más importantes ya que la materialización de las estrategias que usted y su equipo planeará dependen de si se ejecutan de manera efectiva o no. Su Coach de Negocios lo guiará a usted y a su equipo de manera periódica para ir ejecutando lo planeado y así alcanzar todos las metas y objetivos que usted y su organización plantearon desde un inicio.

Ser un Coach significa que usted tomará el papel de gerente como un gran líder: uno que desafía y desarrolla las habilidades de sus empleados para lograr los mejores un mejor rendimiento y por lo tanto mejores resultados.

 A continuación resaltaré alguna de las características distintivas de las conversaciones del Coaching de Negocios:

1. Un estilo colaborativo

El Coaching puede ser tan innovador y potente que, de hecho éste puede tener lugar entre pares e incluso “hacia arriba” con una persona más “joven” entrenando a un “senior”.

El Coaching es un proceso de colaboración en el que las personas tienen roles claramente definidos: el Coach es responsable de mantener la conversación enfocada en:

  • Un objetivo claramente definido
  • Facilitar el pensamiento de la otra persona
  • Hacer un seguimiento del progreso
  • Proporcionar retroalimentación constructiva

El coachee es responsable de:

  • Generar ideas y opciones
  • Tomar medidas para lograr el objetivo
  • Actuar y reportar el progreso.

Es importante mencionar que una de las maneras más comunes que el Coaching se estanque es cuando las responsabilidades se confunden. Por ejemplo: Cuando el Coach se apega a una forma particular de hacer las cosas y comienza a decirle a su cliente que hacer.

2. Enfocarse en objetivos y metas en lugar de problemas

Otra definición de Coaching es la que nos dice que existe una “conversación centrada en objetivos” – la meta se define lo más rápido posible, y el resto de la conversación está dirigida hacia la consecución de la misma. A lo largo de la conversación, el Coach mantendrá la siguiente pregunta en mente: “¿De qué manera esta discusión ayuda a esta persona a lograr su meta?”. Si la conversación pierde de vista el objetivo, es responsabilidad del Coach volver a ponerlo en marcha.

Incluso cuando la conversación comienza con un problema, tan pronto como sea posible, el Coach y el cliente trabajan para definir cómo será la solución. El Coaching se enfoca entonces en cómo llegar a esa solución. Esto puede tomar un poco de tiempo en acostumbrarse, ya que nuestra tendencia habitual es pasar mucho tiempo analizando el problema, cuál fue la causa y quien tiene la responsabilidad.

Un Coach no asume que esto es necesario, a menudo todo lo único que necesita hacer es definir claramente lo que quiere que suceda de manera diferente en el futuro y trabajar en pro de eso.

3. Hacer preguntas en lugar de dar consejos o instrucciones

Incluso cuando un entrenador “sabe” la respuesta a una pregunta, normalmente le preguntará a la otra persona por sus ideas en lugar de decirle que hacer. Esto se debe a que uno de los principales objetivos del Coaching es facilitar el pensamiento de alguien y hacer que usen su propia creatividad e iniciativa. Si usted le dice a alguien qué hacer, te quita una oportunidad de aprendizaje, mientras que los condiciona para confiar en usted como su guía.

Esto puede ser difícil para los nuevos gerentes, o aquellos que tienen mucha experiencia en el área en la que están Coacheando – la tentación de decirle a alguien cómo hacerlo o incluso hacerlo usted mismo puede ser irresistible! La capacidad de actuar como un facilitador en lugar de un intérprete o instructor es una de las características de un excelente Coach de negocios.

4. Dar retroalimentación observacional en lugar de hacer juicios

Los Coaches tienen una baja tolerancia por el mal desempeño, por lo que ofrecen retroalimentación de la manera que es más probable que ésta provoque un cambio del comportamiento. Esto a menudo significa evitar pronunciar un juicio a favor, dando retroalimentación específica y observacional que ayude a las personas a examinar su propio desempeño y proponer mejores opciones para la próxima vez.

Por lo tanto, es poco probable que un Coach diga: “No manejaste muy bien esa reunión” – este es un juicio vago que podría significar cualquier cosa e inmediatamente pone a la otra persona a la defensiva. En cambio, el entrenador podría preguntar: “¿Viste la mirada en la cara del cliente cuando le dijiste que no podíamos cambiar el texto en esta etapa?” – dicha pregunta llama la atención sobre las consecuencias de una acción específica e invita a reflexionar sobre si sería Ser mejor hacer las cosas de manera diferente en el futuro.

Busque y acérquese a un Coach de Negocios que tenga estas características y con su voluntad y disciplina de hacer crecer su negocio, con seguridad llegarán los resultados que siempre ha soñado.