4 Mitos de los Empresarios

¿Cómo Manejar la Adversidad de tu Empresa?
enero 11, 2017
Atraer Mejores Empleados
enero 16, 2017
Mostrar todo

4 Mitos de los Empresarios

Quiero que hablemos un poco de aquellas percepciones erradas que la gente tiene de la profesión de empresario, porque deben saber que una vez usted ha iniciado su empresa ha iniciado también con una profesión formal, como la medicina o la ingeniería. Como si esto no fuera suficiente, también es obligatorio que evolucione su mente y su comportamiento hacia la vida que llevará de aquí en adelante. 

“Esta profesión a parte de ser muy hermosa, también exige de usted un grado de preparación, que le permita responder adecuadamente a los retos diarios, para tomar decisiones correctas y actuar en consecuencia. Esto es, que debe proceder profesionalmente, aunque su área de especialización no sea exactamente la administrativa o la gerencial”.

Al parecer, la confusión surge precisamente en que cualquier persona puede ser empresario, sin importar cual ha sido su área de estudios o inclusive si no los ha tenido. Pero lo que nunca se dice, es que un empresario no es cualquier persona. Esta profesión no es una actividad informal, requiere preparación y capacidad por parte del aspirante a empresario.

1. Los empresarios no analizan sino que se lanzan a emprender

Absurdo, por decir lo menos; este mito tiene sus orígenes en una práctica bastante común de los empresarios, pero mal observada por los críticos. Lo que sucede con frecuencia es que los mismos empresarios parecen tomar sus decisiones sin ningún tipo de análisis, aceptan o rechazan negocios en un abrir y cerrar de ojos e inclusive se escuchan comentarios como ” yo nunca hice un estudio para mis negocios”.
No podemos culpar a los observadores descuidados por asumir esto como una norma de comportamiento ligera y sin sentido, pero si podemos exigir que se detengan a ver mejor los mecanismos de toma de decisiones a los que nos referimos.
En primer lugar es ilógico pensar que un empresario se “mete” en un negocio sin antes analizar sus posibilidades de éxito, esto seria como lanzarse de un avión sin paracaídas esperando aterrizar en un colchón de aire. La verdad, es que siempre se analizan los negocios. La velocidad con que se toman las decisiones depende de la experiencia y de la capacidad acelerada de análisis del individuo, también depende del método como analiza los datos.
Muchos empresarios han aprendido a hacer sus cálculos y apreciaciones mentalmente, esto es porque saben que la rapidez es fundamental en el mundo empresarial, pero no se debe confundir con una postura apresurada.
Por otro lado los críticos tienden a formalizar el comportamiento, se guían por estándares teóricos y no aprecian las evoluciones de la práctica. Con esto quiero decir, que no todas las veces es necesario adelantar estudios a profundidad para saber si un negocio vale la pena. En algunos casos si será necesario estudiar a detalle las opciones, pero por lo general estos procedimientos resultan innecesarios en proyectos pequeños.
Una excepción pueden ser los empresarios primíparas, ellos primero deben habituarse al método formal para desarrollar su capacidad de análisis acelerado.
En definitiva, la aparente despreocupación con que los empresarios deciden sus movimientos oculta un refinado y veloz método mental de trabajo. Lo verdaderamente importante es que la decisión sea tomada con conciencia y usando la razón.

2. Los empresarios nacen, no se hacen

Un exabrupto más de la teoría determinista. Parece ser que esta mala interpretación, es fruto de antiguos paradigmas sobre la capacidad del hombre y su destino. Inclusive desde épocas de la cultura clásica griega, se estableció la discusión de si un esclavo podía superar su condición de nacimiento, no es descabellado pensar que la intervención de los defensores del statu quo pudo también influir para que la gente pensara equivocadamente.
En el caso de los emprendedores, funciona exactamente igual. En el pasado, se creía que los gerentes eran personas que genéticamente mostraban disposición para asumir cargos empresariales. Inclusive en la actualidad en Alemania, como un rezago cultural, si el ejecutivo no tiene una elevada estatura le será casi imposible llegar a puestos gerenciales elevados.
Es innegable que se necesitan algunas condiciones físicas y mentales básicas, como buena salud, disposición al trabajo e inteligencia. pero el empresario también debe aprender a serlo, no hay forma que el niño nazca sabiendo todo y es estadísticamente comprobable que tampoco es necesario ser descendiente de empresarios para serlo.
En la actualidad, las escuelas de negocios, están difuminadas por todo el mundo y es perfectamente lógico pensar que este mito esta a punto de desaparecer, afortunadamente.
Por otra parte los negocios y la forma de hacerlos han evolucionado. si bien es cierto que básicamente el interés final no ha cambiado, si lo han hecho las herramientas para conseguir esos fines lucrativos. Es así como la astucia, el olfato y la intuición ya no son cualidades suficientes pero siguen siendo necesarias.

3. Si no es como el ideal, no es empresario

El perfeccionismo ataca de nuevo. Parece una película de terror sin fin, cada día nos encontramos con personas que creen que el empresario está hecho de lo que lo rodea, me explico, resulta cotidiano escuchar las conversaciones de los abusados críticos, que comparan las actividades de dos individuos y califican su grado empresarial por el grado de desarrollo tecnológico de la empresa que estos dirigen, es decir, que cuando se trata de una compañía que fabrica equipos computarizados para construcción, entonces si, el que dirige la firma es un empresario, pero aquel individuo que está montando una microempresa de conservas con su familia, ese es un “aventurero” , que poca fe y cuanta ignorancia demuestran los que dicen eso.
Es verdad que muchos empresarios cumplen con todas las características del prototipo, en buena hora por ellos, pero son muchísimos más los que no se ajustan del todo a esos parámetros acartonados y preconcebidos, la verdad es que el empresario no depende de los prototipos, ni de lo que lo rodea, no depende del capital del que disponga, ni de la tecnología que maneje su empresa. El verdadero corazón del empresario está en su “perspectiva empresarial”, si el individuo goza de espíritu trabajador, de decisión y acción hacia el mercado, entonces tiene una perspectiva empresarial de la vida, de su vida y del mundo, lo que lo hace diferente, lo hace empresario.
La academia, lo que hace, es despertar esos talentos y potenciar la disposición del individuo. En un caso más extremo, la capacitación, debe estar dirigida precisamente a los que no son empresarios, para que se cree en ellos esa perspectiva, o por lo menos sepan que existe. El verdadero corazón del empresario está en su “perspectiva empresarial”, si el individuo goza de espíritu trabajador, de decisión y acción hacia el mercado, entonces tiene una perspectiva empresarial de la vida, de su vida y del mundo, lo que lo hace diferente, lo hace empresario

4. Con dinero te conviertes automáticamente en empresario

Este mito parece un mal chiste del hijo de un multimillonario. Si fuera tan sencillo seguro que muchos de nosotros perderíamos el interés. Lastimosamente este argumento ha sido utilizado miles de veces por aquellos que solo quieren ocultar su inutilidad y mediocridad. Muchos, piensan que quejándose de la falta de capital ya salieron del paso, pero lo más triste es que muchos nos creemos esa falacia y con vehemencia apoyamos la excusa del descarado individuo.

“En definitiva, el triunfalismo es un arma de doble filo, no se decepcione si algo no le sale bien a la primera, será precisamente porque aun no está preparado para algo mayor, sea conciente que las cosas no son fáciles y esté preparado para el fracaso, pero siempre aprenda lo mas que pueda de esa experiencia y ojala en su próximo emprendimiento le valla mejor y si aun no ha iniciado su aprendizaje y alguien le llega con una propuesta “con esto nos hacemos millonarios”, primero evalúela y si ve que hay oportunidad empréndala, pero tenga presente que puede que si, como puede que no”.

12Subscribers
449Connections
Connect